Periodismo Archives - bysoniconp
4
archive,category,category-periodismo,category-4,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-1.9,wpb-js-composer js-comp-ver-4.3.4,vc_responsive

#CTSev Marzo: ¿nuevos? modelos de negocio online para prensa escrita

El pasado 20 de marzo volvió a Sevilla uno de los eventos sobre marketing online más interesantes de los que podemos disfrutar en nuestra ciudad: el Conversion Thursday.

Para continuar con la tradición, y a pesar de su nombre, el Conversion sevillano se celebró en miércoles, detalle que no dejó pasar la moderadora del acto, Sara Moreno, antes de dar paso a la presentación de los miembros de la mesa de debate.

El evento prometía, no sólo por el tema en torno al que giraba el debate (“Nuevos modelos de negocio online para prensa escrita”) sino también, especialmente, por la heterogénea e interesante nómina de integrantes de la mesa: Álvaro Ramírez, director de contenidos en Eldesmarque.com; Alejandro Bautista, blogger y fundador de escaparatemoda.es; Lucrecia Hevia, responsable de eldiario.es en Andalucía; Jesús Ollero, responsable de información digital en Grupo Joly; y Juan Carlos Blanco, director de El Correo de Andalucía.

Mesa de debate #CTSev Marzo 2013


Los miembros de la mesa #CTSev justo antes de empezar el evento

Sigue leyendo

De periodismo, crisis y otros demonios…

Vaya por delante que las generalizaciones, por su propia naturaleza, carecen de validez, y que no a todos los medios, por supuesto, cabe acusarles de comportamientos que en nada se parecen a lo que debería ser el auténtico periodismo.

No obstante, al hilo de varios casos (demasiados ya) que han acontecido recientemente, y otros tantos que vemos a diario en informativos televisivos (algunos de los cuales difunden sin pudor informaciones carentes del más mínimo rigor periodístico y basadas, en el mejor de los casos, en el consabido”visto en Twitter”), vale la pena plantearse si gran parte de la culpa de la crisis del periodismo y, sobre todo, de los medios de comunicación, no recae en gran medida en comportamientos tan poco profesionales como difundir rumores sin tomarse la más mínima molestia de contrastar con la fuente.

Desde el punto de vista del ciudadano, del usuario final de esos medios, la conclusión está clara: ¿voy a invertir mi tiempo y mi dinero en comprar y consumir datos sin confirmar, informaciones basadas en rumores, noticias (en suma) sin el menor interés, ni investigación, ni todo el valor que aporta la labor de filtrado e interpretación de un verdadero periodista?

Muchas voces son las que se alzan contra las redes sociales, fundamentalmente Twitter, acusándolas de ser culpables del deterioro del oficio de periodista, entre otras muchas lindezas más. Y no reflexionan sobre lo que motiva la incomprensible (a mi juicio) incompatibilidad entre periodismo, medios de comunicación y redes sociales o redes de interacción: la perversión del uso de esa ingente cantidad de información disponible en todo momento, a todas horas. Ya no es necesario contrastar nada; si nos equivocamos y publicamos hechos que resultan ser falsos o inexactos, no pasa nada: “es que lo publicaron en Twitter”.

Reinventarse o morir. Una máxima que sería conveniente empezar a tener en cuenta para salvar la dignidad del oficio de ser periodista. Pero mientras que lo que prime sea la rentabilidad económica, la información low cost y las lamentables condiciones de trabajo, nos encontraremos ante la pescadilla que se muerde la cola de medios cerrados, periodistas en paro y vuelta a empezar.

Los ejemplos son innumerables, pero buena muestra de todo ello es el genial post recopilatorio de Rafa Merino (@rafamerino) sobre el penúltimo de los bulos que se iniciaron en Twitter y se hicieron grandes gracias a (o por culpa de) numerosos medios de comunicación que ni siquiera hicieron el intento de hablar con el interesado: Historia de un bulo – Caso donación Iniesta

Artesanos del plagio

No tenía, no tengo muy claro cómo quiero orientar este pequeño rinconcito. Pero el alma de palabrística (como diría un apreciado excompañero) me puede, y las injusticias, por qué no decirlo, también. Así que voy a dedicar mis primeras palabritas a aquellos que no tienen empacho en fusilar el esfuerzo ajeno.

Todos los que por pasión u obligación nos hemos puesto alguna vez delante de una pantalla en blanco conocemos la gotita de sudor frío que recorre tu espina dorsal mientras te haces las grandes preguntas: ¿Qué narices escribo? ¿Cómo lo enfoco? ¿A quién quiero llegar?

Este artículo no es más que un sangrante ejemplo de que, por desgracia, proliferan aquellos que prefieren ejercitar el manejo del ctrl+c y ctrl+v antes que el funcionamiento de su propio cerebro.

El arte de hilvanar pensamientos, datos o sentimientos a través de palabras es único e intransferible. Y, en mayor o menor medida, una capacidad que todo ser humano puede alcanzar.

La creatividad, sin embargo, es una cualidad al alcance de no tantos. Y es en este punto donde surgen las controversias… ¿plagia quien copia ideas cambiando los textos o sólo quien fusila sin piedad palabras ajenas?

Aquí dejo esta reflexión…